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La estrategia como condena

Alonso se deja el título por culpa de un coche de seguridad y del «marcaje» a Webber

15 de Noviembre, 2010 | Yas Marina (Abu Dabi)
La estrategia como condena

 

Fernando Alonso (Ferrari) se quedó con la miel en los labios y no pudo saborear su tercer título de campeón del mundo de Fórmula 1 siendo la gloria finalmente para el tercero en  discordia, el alemán Sebastian Vettel (Red Bull), ganador del Gran Premio de Abu Dabi.

El cierre de la campaña se presentaba apasionante, con cuatro  contendientes para el entorchado, pero sólo dos de ellos respondieron, precisamente los dos que peor estaban colocados en la general. Vettel cumplió con los pronósticos y se adjudicó una carrera que, como se preveía si su RB6 no fallaba, dominó de principio a final, mientras que el inglés Lewis Hamilton (McLaren) apretó todo lo que pudo en busca de un milagro que no sucedió.

La carrera sólo cumplió de inicio el guión que parecía estar establecido desde la calificación del sábado. La salida en Yas Marina fue muy limpia y Alonso, sabedor de que con Webber detrás la cuarta plaza le servía ante una eventual victoria de Vettel, no arriesgó en exceso, viendo cómo el inglés Button (McLaren) le sobrepasaba.

A partir de ahí el panorama era el previsto, con Vettel imponiendo la velocidad de su monoplaza y abriendo brecha rápidamente con Hamilton y Button, mientras que Alonso controlaba sin problemas a Webber. Pero pocas curvas después se produjo el aparatoso accidente entre el alemán Michael Schumacher (Mercedes) y el italiano Vitantonio Liuzzi (Force India) que motivó la entrada del coche de seguridad._Ahí Alonso empezó a dejarse el título.

Con la carrera ralentizada, muchos pilotos decidieron cambiar neumáticos, lo que poco después hacía Webber con un problema en la rueda trasera derecha. En_Ferrari optaron por «copiar» la estrategia del australiano, y aunque salía a pista por delante de éste se encontraba con otro problema mayor: Petrov.

El ruso de Renault taponó a un Alonso incapaz de superarlo, ya que al ovetense le faltaba punta de velocidad. De esta forma, las vueltas iban pasando y salvo un breve paso de Button por el liderato, Vettel caminaba plácidamente hacia la victoria y el título

Alonso arriesgó sin éxito y con las entradas a boxes de otros pilotos llegó hasta la séptima plaza, a tres de la gloria, y además tampoco  le favoreció que el polaco Robert Kubica (Renault) saliese por  delante, lo que hacía la remontada imposible._Al final, no hubo milagro en forma de avería o abandono de Vettel, que lograba así convertirse en el campeón más joven de la historia y que daba a Red Bull un espectacular doblete con los títulos de piloto y constructores.

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